POLÍTICA DE CALIDAD

MISIÓN

 Educar niños/as, adolescentes y jóvenes desde una visión cristiana, según el modelo de San Vicente de Paúl y de Santa Luisa de Marillac, proporcionándoles una formación integral de calidad que favorezca su autonomía, su sentido crítico y el su compromiso social. Nuestro centro priorizan la atención a las personas más vulnerables y en riesgo de exclusión social y constituyen un conjunto de obras educativas sostenibles.

 VISIÓN

  Deseamos que nuestro Centro, en 2025, pueda:

 

  1. Ofrecer una enseñanza que favorezca el éxito académico de cada alumno según sus capacidades y necesidades educativas y su ritmo de aprendizaje, avanzando en la aplicación de los criterios de "escuela inclusiva".

 

  1. Crear espacios y tiempos —mediante un cuidadoso proyecto Educativo-Pastoral— que permitan forjar a nuestro alumnado una escala de valores propia que favorezca su crecimiento personal en todas las dimensiones: autoconocimiento, interioridad, sentido crítico, profundización en la fe cristiana, compromiso, resiliencia, etc.

 

 

  1. Acentuar la motivación y el estímulo de los alumnos, mediante el cuidado de la acción tutorial y de la orientación, para que alcancen el máximo desarrollo de sus potencialidades y su inserción responsable en la sociedad.

 

  1. Proporcionar una oferta competitiva de actividades de tiempo libre que complete nuestra propuesta de formación integral de cada alumno.

 

  1.  Potenciar el liderazgo del  equipos directivos, a través de la formación y del acompañamiento, que contribuya a consolidar y garantizar nuestro Carácter Propio.

 

  1. Dar respuesta proactiva a los retos, los cambios y las intuiciones que se lleve cabo, con audacia y determinación, la misión educativa encomendada por la Compañía de las Hijas de la Caridad.

 

  1. Favorecer un clima de acogida, de proximidad y de sencillez que resulte estimulante para crear una verdadera comunidad educativa y los invite a comprometerse, a implicarse y participar responsablemente en los desafíos de nuestro Proyecto Educativo.

 

 

  1. Ser centro educativo de calidad, donde los espacios, los recursos, los servicios y las metodologías estén plenamente enfocados a la mejora del aprendizaje

 

  1.  Incentivar la implicación y la participación de las familias en la acción educativa, así como la colaboración activa en un proyecto común.

 

  1.  Disponer de un conjunto de profesionales con una formación excelente y que se actualice mediante un Plan de Formación conjunta y continua.

 

  1. Estar en una red donde nuestros profesionales se encuentren identificados e implicados en nuestro carácter propio, sean flexibles, aporten el máximo de su potencial y desarrollen su talento en armonía con este Proyecto en colaboración con toda nuestra red educativa.

 

  1. Hacer de la diversidad social y cultural una fuente de riqueza y de estímulo, arraigando con la realidad de cada centro educativo y su entorno, abriendo nuestras estructuras y proyectos para favorecer la integración y cohesión con las instituciones de nuestro ámbito más cercano.

 

  1.  Posibilitar una experiencia real y constante en la construcción de una sociedad más justa, acercándose a la realidad de las obras sociales, estableciendo sinergias de colaboración constante con los proyectos formativos de nuestros Centros.

 

  1.  Ser reconocidos en las instituciones educativas, en la Administración y en nuestras patronales de centros católicos, por nuestra misión y especificidad en el conjunto de escuelas cristianas.

 

  1. Propiciar alternativas que permitan la autofinanciación y la sostenibilidad del centro y que sea reconocible  en responder a unos rasgos comunes de pertenencia a la Fundación Escuela Vicenciana, así como por sus características específicas según el contexto donde se ubican.

             VALORES

   Para el desarrollo de nuestra labor educativa creemos en:

 -Una formación integral de los alumnos de acuerdo con una concepción cristiana de la persona, de la vida y del mundo, favoreciendo la vivencia de los valores evangélicos.

 -Una preocupación por los más débiles en su nivel económico, capacidad intelectual u otro tipo de limitación, de acuerdo con nuestro espíritu de servicio.

 -Un ambiente y unas relaciones educativas que suponen estima, sencillez, respeto confianza, austeridad y generosidad.

 -Una presencia de los educadores entre los alumnos que se basa en la atención a la persona, la acogida, la proximidad y la cordialidad.

 -Una concepción de la educación que basa sus esfuerzos en la integración social de los alumnos, en el compromiso por la justicia y la solidaridad universal y en la participación activa en la transformación y mejora de la sociedad.

 -Una cultura de la autoevaluación que permite un análisis del nivel de calidad de la acción educativa, orientada a la búsqueda de la excelencia y una mejora continua.